Thursday, February 05, 2009


La bruja de los Salinas


JOSé GIL OLMOS


strong>A mediados de octubre del 2008 empezó a circular el libro Los brujos del poder de José Gil Olmos, reportero de Proceso. El impacto que generó su aparición se ha traducido en una decena de presentaciones y un sin número de entrevistas y reseñas en medios impresos y electrónicos, incluida una serie de cinco entregas en los noticieros estelares de Televisa.


A continuación reproducimos de Los Brujos del Poder, el capítulo dedicado a Raúl Salinas de Gortari.


La bruja de los Salinas.


El 8 de octubre de 1996, Francisca Zetina, mejor conocida como la Paca, tuvo una visión, mejor dicho, un presentimiento: vislumbró el lugar preciso en el que estaba el cadáver de Manuel Muñoz Rocha, tras dos años de su extravío. Los huesos debían estar, aseguró la vidente, enterrados a flor de tierra en la finca El Encanto, propiedad de Raúl Salinas de Gortari. Al día siguiente, el subprocurador Pablo Chapa Bezanilla llevó a la Paca a la finca del mayor del clan Salinas para comprobar que ahí estaban los restos del diputado por Tamaulipas, a quien se le adjudicaba haber participado en el asesinato de José Francisco Ruiz Massieu.


Las vibraciones percibidas por la Paca fueron la señal que


Chapa Bezanilla recibió para convencerse, él también, de que estaba en el lugar correcto. "¡Es Muñoz Rocha! ¡Es Muñoz Rocha!", exclamó el miércoles 9 al ver el cráneo. Festejaba el hallazgo sin esperar a que concluyeran las investigaciones pertinentes.


Francisca Zetina Chávez recuerda ese momento:


"Fui y les dije que en ese lugar había vibraciones negativas. No es un lugar sano. Hay cosas sobrenaturales. El pasto no huele a hierba, y todo está muy misterioso."


—Usted dijo que había un cadáver enterrado.


—Eso lo decía el anónimo. Yo dije que había vibraciones fuera de lo común. Siempre dije eso. El anónimo sólo cumplí con entregarlo y es todo lo que sé.


Con este presentimiento, la Paca inauguraba una de las historias más increíbles de la política nacional: una vidente, una bruja, como la catalogaron la mayoría de los implicados poco tiempo después, había sido la guía de la justicia mexicana para encontrar al responsable de uno de los asesinatos más escabrosos de la historia nacional reciente, un caso que sigue sin resolverse.


Pero no sólo eso, las declaraciones de Francisca Zetina ante los tribunales sobre la afición a la brujería de Raúl Salinas, sería otra de las sorpresas que, literalmente, revelaría un personaje que se declaró integrante de la "Hermandad", secta de carácter mesiánico y milenarista, que practica el "espiritualismo trinitario mariano", una de las expresiones religiosas


populares más importantes de México, integrada desde 1866 por grupos de ferrocarrileros y por algunos marginados urbanos.


La Paca y sus allegados aceptaron pertenecer a esta agrupación esotérica, que practica el vudú, la cartomancia y la astrología, capacidades que puso al servicio del "hermano incómodo" mientras era su consejera espiritual. Lo paradójico fue que la Paca también asesoró a Antonio Lozano Gracia, el primer militante del PAN en llegar a ser responsable de la Procuraduría General de la República (PGR), quien traía todo un equipo de su partido. Su secretario particular era Armando Salinas y su vocero, Juan Ignacio Zavala, quien se dedicaba a pastorear a los reporteros filtrándoles los datos más increíbles de la historia. Esta misma función la hizo durante los primeros años de la presidencia de Vicente Fox, hasta que cayó de la gracia de Marta Sahagún.


Los funcionarios panistas, que se decían alejados de las su-percherías y de la corrupción, fueron quienes siguieron las señales y las vibraciones de la Paca hasta encontrar los restos de Manuel Muñoz Rocha. La historia churrigueresca de la osamenta enterrada en El Encanto le costó a la pgr más de 4 millones de pesos, los cuales fueron pagados por Lozano y Bezanilla a la Paca, así como a otros de sus cómplices, todos los cuales participaron en la trama de la siembra de restos hu-manos en el terreno de la propiedad de Raúl Salinas.


Por el uso de este dinero, que fue extraído de las arcas de la pgr, más precisamente de los bienes asegurados al narcotráfico, y por otros delitos, como la fabricación de pruebas y la compra de declaraciones ministeriales, el procurador panista fue llevado hasta los tribunales, luego de que la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), encabezada por José Antonio González Fernández, realizó la investigación de la exhumación e inhumación del supuesto cadáver de Muñoz Rocha.


Producto de esta investigación, el 6 de febrero de 1997, José de Jesús Cortés Osorio, coordinador general de investigaciones de la subprocuraduría especial de la pgr, la Paca y muchos otros de sus cómplices fueron detenidos sin derecho a fianza, acusados de tramar la historia de la osamenta.


Para entonces, las historias de los huesos utilizados para engañar a la justicia y a la opinión pública, la de Francisca Zetina, alias la Paca, así como la del esoterismo de Raúl Salinas, además de las versiones que aseguraban que Lozano y Chapa Bezanilla habían caído en una trampa, se habían hecho públicas.


En el caso de la osamenta, el procurador Lozano dijo en una entrevista con el actual director de Proceso, Rafael Rodríguez Castañeda, que su contacto con la Paca había sido a través del subprocurador especial, Pablo Chapa Bezanilla, quien dijo haber recibido "información de una fuente que, en el pasado, le había dado datos importantes para la investigación, que había sido comprobada y que adicionalmente involucraba a miembros de la seguridad del ingeniero Salinas, personas respecto de las cuales habíamos comprobado que mentían en sus versiones".


Por su parte, Chapa Bezanilla, que al verse descubierto había huido a España, reveló en una carta entregada a un juzgado de aquel país —quería evitar la extradición— cómo fue que descubrió a la Paca y cómo le dio la información sobre el supuesto cadáver de Muñoz Rocha. Aseguró que, un día entre abril y mayo de 1995, no recordaba exactamente cuál, recibió una llamada de una "persona que dijo ser Ministerio Público Federal" del Reclusorio Oriente, quien afirmó tener unos familiares que habían trabajado con el ingeniero Raúl Salinas de Gortari, y aseguró también que ellos tenían información acerca del homicidio. "En razón de ello concerté una entrevista con el servidor público, quien me puso en contacto con tales personas, resultando ser la señora Francisca Zetina Chávez y su hermana Patricia."


Las hermanas Zetina proporcionaron al subprocurador la información de los inmuebles y de las propiedades de Raúl Salinas, los lugares a los que éste acudía, así como los nombres de las personas que lo visitaban. Según Chapa, gracias a estos datos se descubrieron las identidades falsas del hermano incómodo del presidente, así como innumerables propiedades y "relaciones íntimas" que no eran objeto de la investigación.


Tras este encuentro, el enlace con las hermanas Zetina quedó a cargo de José de Jesús Cortés Osorio, coordinador general de las investigaciones del caso Ruiz Massieu, quien poco tiempo después informó a Chapa Bezanilla que la Paca conocía a una persona que sabía dónde se encontraba el cuerpo de Muñoz Rocha, y esa persona pedía seis millones de pesos. Vino el regateo y todo quedó en un millón.


Fue así como Francisca Zetina entregó una carta de cuatro hojas y un croquis del lugar donde supuestamente se encontrarían los restos del diputado tamaulipeco. Según la Paca, esta información se la habría entregado, de manera anónima, un joven desconocido, por lo que ella no sabía nada más. La carta narraba los pormenores del supuesto asesinato de Muñoz Rocha y acusaba a Raúl Salinas; aseguraba, además, que revelaba el secreto "porque el país está sumido en injusticias y como patriota que soy, te autorizo a que des mi relato a la procuraduría".


Según la carta, el 30 de octubre de 1994 el mayor Antonio Chávez Ramírez, escolta personal de Raúl Salinas, le había conseguido una entrevista a Muñoz Rocha con el hermano mayor del presidente, la cual se llevaría a cabo en una residencia ubicada en Reforma 975, propiedad del hermano incómodo.


Al llegar al lugar, la puerta se abrió y "apareció la imagen de dos sujetos: uno de ellos con un bat en la mano y otro tirado en el suelo con la cabeza ensangrentada. El del bat se me quedó viendo estúpidamente y miró al mayor; el mayor, sorprendido, me agarró del brazo y nerviosamente me sacó al jardín, me subió a una camioneta y me dijo que esperara." Según el testigo anónimo, minutos después, el mayor le dijo que Salinas le había dicho que si guardaba silencio lo compensaría colocándolo "en un puesto grande" dentro de la policía. Antes de partir, el testigo vio otra escena: "Llegó un sujeto con acento extranjero y al cuerpo [de Muñoz Rocha] le quitaron sus pertenencias, lo dejaron desnudo y lo mutilaron, lo escalparon, le quitaron la mandíbula y los dedos, después lo echó en una bolsa como si fuera un carnicero."


El 9 de febrero de 1996, gracias a la información y a las "vibraciones" de la Paca, Lozano Gracia y Chapa Bezanilla descubrieron unos huesos en la finca El Encanto y, sin esperar los análisis científicos pertinentes, proclamaron que se trataba de los restos de Manuel Muñoz Rocha. Sin embargo, y casi inmediatamente, comenzó un nuevo capítulo en esta historia, una historia surrealista que concentra muchas de las prácticas de la política mexicana y en la que se mezclan y entrecruzan el engaño, el revanchismo, el esoterismo y la brujería.


Conforme se daban los primeros informes de los peritos mexicanos y estadounidenses, se descubrió que los huesos no coincidían con los de Muñoz Rocha. Y tampoco coincidían entre sí. El montaje comenzaba a caerse y el presidente Ernesto Zedillo se vio obligado a destituir al abogado del pan, Antonio Lozano, junto con todo su equipo. Al mismo tiempo, aparecía una nueva incógnita: ¿de quién o de quiénes eran los restos encontrados en la finca de Raúl Salinas? Poco a poco comenzaron a develarse las historias de los propietarios de los huesos y de cómo habían sido sembrados en los jardines de El Encanto.


Se descubrió que Joaquín Rodríguez Cortés, yerno de La Paca, había exhumado los restos de la tumba de su padre, Joaquín Rodríguez Ruiz, la noche del 3 de octubre, y que los había trasladado en un costal y en unas bolsas de plástico hasta los jardines de El Encanto, donde los inhumó la madrugada del día siguiente. Joaquín no reparó en que en esa misma tumba habían enterrado a otros dos de sus familiares y, por las prisas, se llevó los huesos revueltos de tres cuerpos.


Una investigación de los reporteros de la revista Proceso, Ignacio Ramírez y Ricardo Ravelo, dio con un dato fundamental. El sepulturero del panteón de Tláhuac, quien pidió reservar su nombre por temor a represalias, resolvió el enigma de los huesos enterrados en El Encanto.


Aquí había tres cadáveres sepultados en una sola tumba, uno abajo, otro en medio y uno más arriba. Yo pienso que, con las prisas y el miedo a ser descubierto, Rodríguez Cortés hizo un revoltijo de huesos; por eso creo que la calavera no correspondía a los demás restos, como lo afirma el doctor Trejo Sinecio [patólogo encargado de los análisis].


El enterrador llevó a los reporteros hasta una tumba en la que había tres cruces: la de Tomás Ruiz Vigueras, quien había fallecido el 4 de marzo de 1977; la de Joaquín Rodríguez Ruiz, muerto el 4 de noviembre de 1993, y la de la señora Paula Inés Cortés Chavarría, cuya muerte acaeció el 25 de julio de 1995.


Según el cavador del panteón de Tláhuac, no era creíble que el yerno de la Paca hubiera profanado la tumba con una pala y una varilla, sin ayuda de alguien más. Por su experiencia podía asegurar que se necesitaban, por lo menos, tres hombres con martillos y palas para romper las bóvedas y sacar los restos. Además, por el espacio tan pequeño que se había encontrado en el lugar, era imposible sacar todo el ataúd. Fue por eso que sacó lo que pudo, con la ayuda de otras personas.


—¿Y el velador? ¿Nadie escuchó nada? — preguntaron los reporteros.


—El velador es un viejito de ochenta años que está un poco sordo. Y si oyó, nadie sale aquí en las noches, el panteón se ha convertido en refugio de mariguanos. Capaz lo matan a uno y aquí mismo lo entierran —contestó el experimentado sepulturero.


Resuelto el enredo de la osamenta descubierta en El Encanto, comenzaron a conocerse todas las demás historias, entre las que sobresalía la de la relación entre la Paca y Raúl Salinas de Gortari.


Francisca Zetina siempre reconoció su complicidad con Raúl Salinas. Incluso antes de que se conociera su sentencia, en su declaración preparatoria del 18 de diciembre de 1996, dijo que fue por presiones del hermano mayor de la familia Salinas de Gortari como sembró el cadáver en El Encanto. El objetivo, aseguró, era desprestigiar a los funcionarios de la pgr. También reveló que Raúl Salinas la llamó desde la cárcel de Almoloya y la amenazó con dañar a una de sus hijas si no acataba sus instrucciones. Fue por esto que entregó la carta y el croquis a Chapa Bezanilla.


En la misma declaración, la Paca admitió el vínculo esotérico que la unía a Raúl Salinas de Gortari. El 15 de enero de 1997, Francisca Zetina fue arraigada en su casa de la calle Morelos 22, colonia Lomas de Santa Cruz Meyehualco. En una entrevista que se le hizo en el garaje de su domicilio, la Paca reveló que conocía a Raúl Salinas desde hacia ocho años y que desde entonces le había ayudado a utilizar los amuletos de magia que le eran traídos desde África.


Vestida de negro, con un amuleto al cuello "para mi protección


y seguridad", la Paca dijo que conocía a Raúl Salinas desde que éste era director de Diconsa, cuando lo vio por primera vez por intermedio de su secretaria particular, Ofelia Calvo, quien acudió a ella porque "quería casarse, tener hijos, dinero y que su jefe sobresaliera en la política [y] eso se lo pedía a los espíritus".


La amistad con Raúl Salinas, aseguró la Paca, "creció tanto que luego me convertí en su consejera. Siempre me consultaba cuando quería saber cómo le iba a ir en algún negocio o en su trabajo. También me preguntaba cómo usar los amuletos que compraba en África".


—¿Qué tipo de amuletos?


—Recuerdo que me mostraba colmillos de elefante. En realidad, al señor Raúl lo que más le preocupaba era su futuro y su seguridad personal.


Horas más tarde, al rendir su primera declaración, La Paca reconoció que ella formaba parte del grupo "Los marianos trinitarios del templo de la fe", ubicados en Iztapalapa, iniciados "en las ramas de la quiromancia[sic], la astrología y la cartomancia".


Semanas más tarde, en una carta que le envió a Raúl Salinas, quien ya estaba recluido en el penal de Almoloya, en el Estado de México, Francisca Zetina ofreció más detalles sobre sus prácticas esotéricas, su pertenencia a la "hermandad" y la ayuda que dio esta agrupación a Salinas, mediante guardias y práctica del vudú.


La revista Proceso publicó extractos de esta carta, que vale la pena recuperar, respetando la sintaxis y la ortografía originales.


Ingeniero:


Quisiera platicar larga y tenazmente con usted, pero debido a las circunstancias no se puede, escribo largamente esta carta.


La vez primera que lo conocí me pareció un hombre bondadoso firme en sus decisiones Amable, pues al decirme que en mis ojos veia la bondad, me dio gusto que pudiera conocer a la gente no porque sea yo una persona bondadosa sino porque usted sabe en quien creer y en quien no…


Soy parte de una hermandad, donde se estudia todas las partes que han sido dormidas del psiquismo donde la mente no tiene tope y se usa la trasmutación, de pensamiento de personas a cosas, donde muchisimas cosas que para el humano simple no puede ser posible dentro del siquismo son maravillosas…


Era importante que no se alejara y me preguntava porque volverlo a soñar si le avise del peligro en que estaba he cumplido por ley Kosmica al darle aviso y volví a quedarme callada porque amablemente me dijo que me lo agradecía pero como creer en algo tan absurdo… es difícil nuestra situacion porque somos muchos y bendito sea Dios soy una de las cabezas. Gracias por los quince mil pesos que nos dio su esposa en ayuda… el primer paso fue solucionar el escándalo de María. Segundo ponernos entre usted y sus enemigos para que no siguieran intentanto contra su vida fisica.


Tercero pagarle al hombre que habiamos llevado para que hablara con su esposa del porque lo habian golpeado no queriendo hablar con el siendo que era importante puesto que fue el que se negó arreglar su coche para que tubiera un accidente…como usted vera estamos al tanto de lo que sucede a su alrredor teniendo serca usted dos elemento que garantizan su seguridad y bienestar material sabiendo que todo esto causa gastos


nuestra hermandad ha cooperado para todo lo que ha sido necesario pero necesitamos de su ayuda manterial para seguir adelante, no porque no podamos seguir ayudando sino que es nesesario que se ayude usted mismo. es lógico que piense que queremos sacar provecho de esta situación lamentable pero es necesario que se cumpla la ley kosmica de lo justo por lo injusto y lo injusto por lo justo y pueda tener indulgencia propias…


por el otro lado se ha trabajado por medio del Vudu donde se han retirado uno a uno todos aquellos que han querido declarar falsamente contra usted. Su más grande enemigo esta amordazado y tapado de ojos en un laberinto y jamas encontrara la salida. hemos sabido tambien que estan queriendo culpar a trabajadores de usted de muertes ficiticias…


Ingeniero que la avalancha que se levanta de la obscuridad no tape sus buenos sentimientos, pues cuente con todos nosotros pues sabemos que usted no ha cometido los delitos que le imputan y queremos decirle que creemos en su inocencia que nosotros no somos nadie para juzgar a nadie y que todo aquel que se aserque a la luz del padre tendra siempre protección…


Pedimos a Dios Idulgencia para usted, pues sabemos que es usted un buen hombre, que como todos muchas veces nos llegamos a cometer herrores pero sin causar daño a nadie… El talisman que le mando es un amuleto muy sagrado pues es un amuleto silvestre del sur de Europa el cual no le dejara estar mucho tiempo encerrado cuidelo por caridad es muy costoso carguelo no lo deseche que en el estan años de sabiduria y valores espirituales que usted no se imagina… cuando necesite sentirme serca de usted hable tres veces a nuestro guia espiritual Joon F Kenedy, Ayora Gaidy Gases.


El contenido de la carta nunca fue desmentido por Raúl Salinas de Gortari, quien dejó de manifiesto su vínculo esotérico con la Paca. Pero no sólo ésta era parte de la "Hermandad", había otros integrantes, como Ramiro Aguilar Lucero, quien entregó a Francisca Zetina el documento "anónimo" en el que se revelaba la ubicación de la supuesta osamenta de Muñoz Rocha, que también estuvieron dentro de esta trama y que también conocían al mayor de los Salinas.


Aguilar Lucero, a la postre pareja sentimental de la Paca, en su declaración ministerial del 16 de octubre de 1996, y en una evaluación hecha por las psicólogas Lucía Bustos Montes de Oca y Graciela Miranda González, contratadas por la pgr en aquel momento, reconoció que pertenecía a la misma secta que su compañera. El reporte médico que se registró entonces dice lo siguiente:


Señaló que él pertenece a una Hermandad, mostrándose sumamente


hermético al respecto; sin embargo, dejó entrever que los miembros de dicha Hermandad son destacadas personalidades, quienes solicitan ayuda y orientación para realizar sus actividades a través de personas como la señora Francisca, La Paca, quien por medio de rituales y conductas esotéricas les brinda lo que solicitan, todo bajo un sistema de valores y conductas en los que la lealtad al grupo es una de las motivaciones principales. Nuestro evaluado agrega que él ha pertenecido a esta Hermandad por "generaciones", negándose a hablar de ello con mayor profundidad.


Joaquín Rodríguez Cortés, cuñado de la Paca y responsable de exhumar e inhumar los supuestos restos de Muñoz Rocha en la finca de Raúl Salinas, también se declaró miembro de la secta. En su ficha de identificación del Reclusorio Oriente, donde permaneció detenido, registró ocupación de herrero y plomero "y lo relacionado a lo espiritual".


Su religión: El Espiritualismo Trinitario Mariano es una de las expresiones religiosas populares más importantes y complejas de México, fue creada desde 1866 por Roque Rojas Esparza, un exseminarista y juez en Iztapalapa, de padre español con supuestos orígenes judíos y una madre indígena otomí cuyo padre era chamán, quien tiene una revelación en la que se le aparece el profeta Elías y funda la Iglesia Mexicana Patriarcal de Elías en el Ajusco, al sur de la ciudad de México, la divide en siete sellos o ramificaciones y forma un cuerpo sacerdotal de 12 mujeres y 12 hombres.


Esta iglesia muy asistida por clases populares del país tomó el nombre de Espiritualismo Trinitario Mariano de la sexta ramificación encabezada por la sacerdotisa Damiana Oviedo: Espiritualista porque es una derivación de espiritismo de Kardec ya que consulta a los espíritus de muertos para curar las enfermedades o resolver todo tipo de problemas; Trinitario porque señala que el primer profeta fue Moisés, el segundo Jesús y el tercero Elías reencarnado en Roque Rojas; y Mariano por el culto a la Virgen María.


En más de un siglo de permanencia ha crecido de manera impresionante en todo el país y algunas partes de Estados Unidos; sus líderes señalan que hay ocho millones de adeptos y de acuerdo con la investigación de Silvia Ortiz, titulada "Una religiosidad popular: el Espiritualismo Trinitario Mariano", hay miles de templos o iglesias registrados por la Secretaría de Gobernación desde 1926. Esta iglesia o secta conocida como la Hermandad, de la que al parecer se derivó el culto a la Santa Muerte, es a la que pertenece la Paca.


La Hermandad siempre estuvo al lado del hermano mayor del clan Salinas, incluso mientras éste permaneció en la cárcel. Todos los actores de esta macabra y surrealista historia ya han salido libres, incluso Francisca Zetina. Ramiro Aguilar Lucero fue excarcelado del penal de Santa Martha Acatitla el 8 de noviembre de 1997, después de que un tribunal federal determinó que se había cumplido el cómputo anticipado de sus dos condenas, dictadas hacía una década.


Diez años después, la Paca seguía en la cárcel de Santa Marta Acatitla, donde fue entrevistada por el reportero José Gerardo Mejía del periódico El Universal, quien publicó la entrevista el 29 de enero de 2008. En ésta, Francisca Zetina dijo que permanecía detrás de las rejas "porque el grupo político que estuvo involucrado en su caso presiona para que no obtenga la libertad". Hace apenas unos meses, el 9 de abril de 2008, la Paca finalmente salió de la cárcel. Se fue a vivir con su hermana a la colonia Iztapalapa, sin dinero y sin hijos, pues éstos la abandonaron el día mismo que pisó la prisión.


El 11 de junio de 2008, en una entrevista con la reportera Claudia Bolaños, del diario El Universal, la Paca aseguró:


"Yo sólo les hice el favor de acudir a la finca El Encanto, donde ya estaba el montaje. Yo tengo pruebas de toda la verdad, pero en muchas ocasiones entró gente a la cárcel a amenazarme. A muchos no les gustan las verdades, y tanto autoridades como personas que estuvieron a cargo no ignoran que nada más yo quedaba en la cárcel".


El nombre de Raúl Salinas nunca lo mencionó, tampoco el de Chapa Bezanilla o el de Antonio Lozano. Mientras La Paca permaneció 12 años en la cárcel, Raúl Salinas, su protegido espiritual, salió a la calle el 14 de junio de 2007. Ese día, tras abandonar el penal de Almoloya, se dirigió a su lujosa casa de Reforma, el mismo lugar donde años atrás había empezado esta historia. Entró desde la calle, cruzando los dos enormes colmillos de elefante que, en forma de arco, sirven de entrada a la casa, al tiempo que la protegen.


La suerte le sonreía a Raúl: meses después se enteró de que las autoridades suizas habían determinado regresarle los 105 millones de dólares que le habían sido incautados en 1995 por presunto lavado de dinero.











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